El aprendizaje en el colegio Areteia respeta los ritmos individuales de cada alumno

“La empatía, la capacidad de esperar, la sensación de calma o el amor no pueden cultivarse a ritmo de invernadero y requieren un crecimiento pausado y unos progenitores (y maestros) que sepan esperar a que el niño dé sus mejores frutos, justo en el momento en que está preparado para darlos”, escribo el neuropsicólogo Álvaro Bilbao en su libro ‘El cerebro del niño explicado a los padres’.

Debemos aprender que no hay niños idénticos entre sí, ni aprenden en el mismo momento ni de la misma manera. Respetar el tiempo es necesario para crecer y ese tiempo, ese ritmo, de cada individuo es también diferente. Entendemos por “ritmo en el aprendizaje” como el tiempo que cada persona necesita para integrar un aprendizaje nuevo.

De esta manera, es preciso conocer, analizar y evaluar el tiempo necesario, acorde a cada niño, para crecer, apoyándole para progresar y sacando sus fortalezas a relucir. Cada niño es diferente; podemos tomar a dos niños del mismo sexo que hayan nacido el mismo día y vivan en el mismo pueblo, y ambos serán muy diferentes. Uno andará y el otro aún no; uno dirá más palabras que el otro o dormirá más horas del tirón. Y ambos son perfectamente normales.

 

Respetar el ritmo de cada niño o niña

No todos aprendemos a la misma velocidad. Hay muchos factores que pueden influir: el entorno, la estimulación infantil, familias, genética, enfermedades, traumas o trastornos. A pesar de todo esto, son muchos los colegios que nos evalúan por igual a un alumno disléxico que a un alumno con TDAH, y hay márgenes muy estrechos para respetar a aquellos niños que necesitan más tiempo. Sin embargo, en el colegio Areteia ofrecemos, desde hace 40 años, una educación personalizadora y sensible hacia todas las necesidades educativas, potenciando a través de una metodología centrada en la persona la participación y el aprendizaje equitativo, teniendo en cuanta las capacidades y ritmos individuales de cada alumno, y ofreciendo así una educación de mayor calidad respetando las diferencias individuales, las fortalezas de cada alumno y su ritmo de aprendizaje.

Para poder elaborar un método respetuoso y personalizado contamos con un equipo especializado: profesores, tutores, psicólogos y psicopedagogos con formación y sensibilidad en dificultades de aprendizaje para crear un plan de atención concreto que le permita alcanzar su máximo potencial.

 

Cada niño necesita un tiempo para crecer

“Encontrar el equilibrio entre la estimulación y el respeto no es fácil, entre el cuidado excesivo que no lleva a la sobreprotección y la excesiva responsabilidad y autonomía, que provoca procesos de madurez inapropiados, es una tarea que en ocasiones supera la barrera del sentido común”, afirma la asesora pedagógica Mar Romera en su libro ‘La familia, la primera escuela de las emociones’.

El mundo adulto necesita entender que cada niño y cada niña requieren el tiempo necesario para crecer, y no al contrario, un tiempo diferente en casa caso, el tiempo que le permita alcanzar su mejor versión, sacando todo su potencial. Darles el tiempo significa no darles las respuestas, significa permitirles buscar las preguntas en el momento adecuado, justo y concreto.

Al igual que ningún niño no corre antes de andar, aprender a multiplicar sin haber entendido la suma carece de todo sentido. Esto que parece tan obvio se basa en no ofrecerles el resultado correcto de la cuestión, por el contrario, supone mostrarles la situación y dejarles mancharse las manos de tierra, los ojos de lágrimas, los bolsillos de recuerdos, la cabeza de ideas y el corazón de emociones para poder arriesgarse en la construcción del propio yo. En palabras de Mar Romera: “aprender habilidades creativas, emocionales, comunicativas o científicas investigando y experimentando es sólo posible si respetamos el tiempo necesario para crecer”.

 

En el colegio Areteia estamos convencidos de que cada niño es único y especial, por ello, ofrecemos una educación acorde con sus necesidades individuales de aprendizaje donde buscamos la igualdad de oportunidades independientemente del potencial o ritmo de aprendizaje del alumno.

27 / 01 / 21